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Capítulo 3: Diagnóstico
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Capítulo 3: Diagnóstico
1. INTRODUCCIÓN
La propuesta de Revisión del Plan General se construye sobre un diagnóstico de las circunstancias y condiciones de la ciudad, de su capacidad de actuación y del planeamiento que se revisa.
En situación de capitalidad comarcal y autonómica, con una población cercana a los doscientos mil habitantes y una base económica desigual y diferenciada, sobre una base topográfica y territorialmente diversa, con una singular trayectoria de formación y evolución, el "diagnóstico" de Santander podría ser sumamente extenso. Se perdería la perspectiva de lo más destacado. Por ello (y sin pretender con lo aquí expuesto suplantar la lectura de la documentación adicional) se ha procurado sintetizar sus elementos esenciales.
En lugar de un diagnóstico enciclopédico, un diagnóstico intencionado: intencionado porque destaca lo que incide directamente en el contenido de Plan. Intencionado porque su propio enunciado sugiere líneas de respuesta . Para facilitar su comprensión el diagnóstico se estructura en apartados o grupos que integran aspectos afines interrelacionados:
La conjunción de estos elementos de diagnóstico converge hacia una síntesis: ideas-fuerza vertebradoras de la comprensión del todo.
2. EMPLAZAMIENTO TERRITORIAL
El emplazamiento de Santander interiorizado en la bahía ha condicionado su origen, su modo de formación y evolución y su manera de relacionarse con la región, el resto del país, la Europa comunitaria y el comercio y flujos inter-nacionales.
- Prácticamente una península. Su enlace hacia el Sur sólo ha adquirido dimensión en tiempos históricamente recientes. Fue ciudad en fondo de saco, alcanzable por tierra sólo desde el Oeste. Como resultado: accesibilidad disminuida e hinterland distorsionado: el frente de la bahía es lejano por tierra.
- Topografía accidentada con crestas acusadas Este-Oeste .
- El potencial de su centralidad cantábrica no ha dado de sí lo que podría. La debilidad relativa del territorio situado hacia el oeste y la autonomía y dinamismo del País Vasco, mejor comunicado, aunados a unas comunicaciones litorales poco potentes han sido (y aún son) factores que lo impidieron.
- A escala supraregional, la cordillera cántabra dificulta las conexiones hacia el centro del país y acentúa la condición "periférica" de Santander .
- A nivel nacional, los cambios en el despliegue de población y empleo y las previsiones de infraestructuras viarias (autopistas y autovías) y ferroviarias (tren de alta velocidad) acentúan el alejamiento relativo de Cantabria y abren la posibilidad de una satelización creciente hacia el Este. Eje Bilbao - Zaragoza .
- La escasa accesibilidad, el aislamiento, no merman, tal vez acentúan (preservándolo) lo mejor del, de por sí, formidable atractivo medio-ambiental de Cantabria en general y del emplazamiento de Santander en particular.
- El atractivo del medio natural se contrapone a una climatología menos favorable; ventoso, húmedo, de "temporada corta".
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Asentada en condiciones casi de "ribera" sobre un espacio topográficamente constreñido y en situación de aislamiento relativo, nada en Santander anticipaba o facilitaba su crecimiento. El mundo exterior, que no la dinámica interna, aportó las causas. El mar, que no la tierra, dio las primeras y principales respuestas.
Con una economía local suficiente pero poco dinámica, los impulsos de crecimiento estuvieron asociados a circunstancias exógenas. Cinco impulsos:
- Reconquista y el armado de buques para la flota española.
- Finales del siglo XVIII: auge del comercio marítimo internacional (desaparición del monopolio de Sevilla).
- A mediados del XIX: y hasta inicios del XX: los ecos de la transformación o revolución industrial, siderurgia, ferrocarril, minería descentralizada en Cantabria.
- Primer tercio del XX: maduración industrial y comercial, reforzada por las ventajosas condiciones provocadas por la primera guerra mundial.
- Segundo tercio del XX, autarquía y desarrollo, inmigración.
No ha habido más impulsos. La crisis del petróleo (inicios de los setenta) fue un parón. No llegó a iniciar un declive general porque se compensó con rentas veraniegas y el crecimiento de servicios avanzados (sanidad, educación).
El espejismo del boom inmobiliario fue sólo eso: llegada de capital, de fuera o de la provincia. No generó dinámica de cambio. No resistió.
En Santander se superponen hoy múltiples imágenes de sí misma. Hay en ella varias ciudades, varios territorios mentales. Unos reales, otros virtuales o imaginados: capital de provincia, comercio y servicios; ciudad residencial; ciudad virtual que extiende a doce meses la imagen excepcional del verano; ciudad en la nostalgia del pasado empresarial...
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4. PAPEL SUPRA-REGIONAL Y REGIONAL
Casi implícito en lo ya dicho:
- El fortalecimiento de la centralidad europea tendió a acentuar la condición periférica y dependiente de Santander. Reduce la competitividad supra-regional de bienes y servicios que "viajan mal". Pero acentúa su atractivo como espacio (natural y urbano) al margen de las grandes tensiones.
- Compite mal supra-regionalmente, incluso en el arco cantábrico. Gradual e inexorablemente ha venido perdiendo posiciones en todos los indicadores económicos.
- Compite bien intra-regionalmente, pero como parte de una comarca, la Bahía, de la que es parte inseparable y estable. La comarca es ya casi media Cantabria, pero Santander mantiene una participación estable en la Bahía.
- Su estabilidad global en la comarca enmascara una lenta pero persistente especialización hacia mayores niveles de renta personal y mayor componente de servicios: gradual pero inexorablemente refuerza su papel de capitalidad regional.
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5. BASE ECONÓMICA
Íntimamente ligada a la de Cantabria, dado el papel que juega en la captación e inversión de rentas regionales . Se cuenta rápido y se entiende fácil; pero no tiene nada de simple.
Un cuadro obligado, con pocos números.
Evolución del empleo 1980-1990
Algunos rasgos a destacar:
- La manufactura, muy centrada, la siderurgia, la química y el almacenaje o transformación liviana, que agotó casi al límite e incluso en exceso las ventajas autárquicas están en claro retroceso. Es cada vez menor y pesa cada vez menos. Mucha paleo-industria, mucho espacio productivo elemental, obsoleto o de poca intensidad de capital.
- Los servicios han crecido, el comercio no, pero ninguno demasiado. En ciudades comparables, Oviedo o San Sebastián, han crecido más y más rápido, aunque por haber actividad en otros sectores, no pesen tanto en los totales respectivos.
- La estructura comercial y en gran medida la de servicios no públicos está estancada. Tamaño medio muy reducido; baja, muy baja; relación de empleos por establecimiento.
- El impacto directo del turismo en las estructuras económicas permanentes brilla por su ausencia. La temporada, breve, no justifica cambios estructurales; sólo ingresos extras.
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6. POBLACIÓN
De 1970 al presente 1991 la población de Santander ha pasado de algo menos de ciento cincuenta mil (148.845) a poco menos de doscientos mil (191.079). Aunque el crecimiento medio no fue muy rápido, su causa principal fue la inmigración y la concentración demográfica intra-provincial.
De interés para el planeamiento:
- Tendencia creciente al envejecimiento: disminuye el porcentaje de jóvenes, aumenta el de mayores.
- Saldos migratorios muy selectivos. El intra-regional ligado fundamentalmente a: reubicación residencial por razones de tipo de empleo a traslados voluntarios de retirados (rentistas) o estudiantes (con posterior permanencia); Poco tirón por crecimiento del mismo total de puestos de trabajo. El supra-regional debido en gran medida al crecimiento de servicios públicos, sanidad y enseñanza.
- Pautas muy desiguales de distribución en el municipio. Densidades gradual hacia el Este y Oeste; y aún menos hacia el Sur. El norte casi vacío.
- La perspectiva para los próximos quinquenios acusa el doble efecto de la debilidad económica y el envejecimiento: menor crecimiento vegetativo y menor saldo migratorio.
- Salvo que haya cambios rápidos en los comportamientos, se refuerce la estructura productiva o se induzcan migraciones no laborales, el crecimiento medio interanual de población de derecho iría descendiendo gradualmente del orden de mil personal/año en el futuro inmediato a apenas la mitad, unas quinientas, a inicios del 2.000.
- Si se diesen los cambios descritos el crecimiento potencial podría ser mayor pero nunca espectacular. Podrían recuperarse los ritmos de la mitad de los ochenta: algo más de dos mil al año.
Frente a la situación comentada cabe hacerse dos preguntas: ¿hay perspectivas de cambio?; y, ¿para que población de acogida debe diseñarse el Plan?
La respuesta a la primera pregunta es necesariamente afirmativa:
- Hay síntomas evidentes de que la durísima reconversión industrial de Cantabria ha dejado una base firme y viable. Los ajustes empresariales de modos de producción y distribución apuntan en dirección de mayor productividad, solidez y de cierta ¿y ampliable? capacidad de incremento de empleo.
- El reciente crecimiento de la Comunidad Europea hacia el Este y el Norte debe atemperar las pautas de redistribución de la geografía demográfica española y traer consigo mayores márgenes de estabilidad.
- La posibilidad de mayor incardinación regional y supra-regional en el campo de los servicios permanece casi inédita.
Frente a ello la postura coherente de diagnóstico sería:
- Adoptar una postura "prudente", pero no pesimista respecto de proyecciones de población del Plan que se revisa; 215.000 personas para finales del segundo cuatrienio (año 2.002).
- Revisar, hacia la prudencia, los compromisos explícitos de programación.
- Flexibilizar los plazos de lo que no es seguro.
Y puede verse de otro modo:
- Entender el término municipal como soporte y la programación como estrategia revisable. La capacidad sería la del primero; el ritmo el que fije el propio de venir.
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7. VIVIENDA
Población y vivienda llevan caminos parejos pero no idénticos la problemática de vivienda tiene sus propias características. La existencia o no de programas específicos, las condiciones de uso y mantenimiento del parque existente, la existencia o no de viviendas adecuadas a los distintos grupos y colectivos demográficos y sociales, la evolución del tamaño familiar medio... todos ellos son factores que inciden en un diagnóstico; pero que no son bastantes para un pronóstico: en el comportamiento de la oferta no hay automatismo.
Como diagnóstico:
- La evolución de oferta de vivienda en Santander no es separable de la del área de la Bahía. Por inadecuación (o especialización) progresiva de la oferta de vivienda en Santander, el ritmo de oferta creció más deprisa en Santa Cruz de Bezana, Camargo y Astillero.
- Más de una de cada seis viviendas, (el 18%) es de temporada o está vacía. Los municipios al sur tienen más carácter de alojamiento principal. Santa Cruz de Bezama tiene mayor incidencia de residencia de temporada o secundaria (el doble que Santander).
- Los precios medios han tendido a ser altos, y a dejar fuera de posibilidades a la gran mayoría.
- Prácticamente no ha habido oferta reciente de vivienda protegida. La de vivienda pública ha sido nula. La casi totalidad, el 95%, es libre.
Las proyecciones de población y vivienda dependerán de la hipótesis que se adopten respecto de la evolución de la estructura socio económica. Partiendo de moderado optimismo y confianza en la capacidad de las propuestas del propio Plan:
- La evolución familiar (formación de hogares, disminución del tamaño familiar medio), la gradual reducción del parque de viviendas vacantes, y el también gradual, pero no espectacular, crecimiento del número de viviendas secundarias llevarían el total de viviendas de Santander a entorno las 205.400 para finales del segundo cuatrienio.
- La oferta anual, si se corrigiese el sesgo que tiende a excluir la vivienda permanente de menor nivel de ingresos , se debería situar entorno a las 1.200 viviendas año, incluyendo reposición (o un incremento neto del orden de 1.000 a 1.300 viviendas/año).
- Hay gran necesidad de actuación sobre el patrimonio residencial existente. Reparación estructural y mejora funcional de los edificios.
- Las previsiones del Plan de vivienda permitirían canalizar a Santander ayudas muy significativas... si hubiera suelo o promoción para ello.
En términos de capacidad de acogida , y habida cuenta del decalage entre ordenación y uso efectivo, Santander debería disponer de suelo ordenado para algo más de 106.000 viviendas al final del segundo cuatrienio.
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8. ESTRUCTURA TERRITORIAL
El territorio soporte tiene una potentísima morfología. Entre el Cantábrico y la Bahía, dos cordilleras este-oeste. Las grandes infraestructuras territoriales (autovías, ferrovias, puerto) se implantaron en función de ese soporte. Sobre esa estructura gravitan dos elementos de extraordinaria importancia: uno inmediato, otro más distante pero igualmente eficaz: la autovía de Las Llamas hasta el Sardinero; el vacío de Las Llamas.
- El vacío segmenta la mitad existente de la mitad "rural".
- La autovía provocará accesibilidad "instantánea" sobre los espacios hoy poco tensionados.
El territorio presenta dos rasgos:
- Desarrollarse en dos mitades disociadas
- Mantener, permanentemente, el dominio de accesibilidad de lo fácil y longitudinal (este-oeste) sobre lo abrupto y transversal (norte-sur).
El pronóstico es obvio:
- Si no se altera la estructura, si no se refuerzan y multiplican las posibilidades de cruce transversal y el acceso desde el norte, si no se abren espacios alternativos al sur... , la presión estará sobre un espacio poco apto para recibirla.
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